¿Soy yo una víctima? identifica y transforma tu identidad

¿Soy yo una víctima? identifica y transforma tu identidad

Hola mis amores. Que rico encontrarnos en mi ventanita de amor 💜.

A principios de esta semana coloqué en Instagram un comentario sobre esa fase en la que nos identificamos como «la víctima», cómo llegamos a ese estado y la importancia que tiene el poder superarlo para avanzar en la vida.

El diccionario define víctima como aquella persona o animal que sufre un daño a causa de una acción o suceso. Dicho esto se puede esperar que en algún momento de nuestras vidas seamos una, ya que el azar, las circunstancias o las personas que nos rodean pueden hacer o decir algo que nos haga sentir mal y por ende sufrir.

Cómo reaccionamos 

El dolor o la tristeza son válidos, necesarios a veces, la clave está en la palabra «sufrir». Eso si es una elección que tomamos cada uno de nosotros, es decir, es nuestra reacción ante ese hecho – lejos de nuestro control- lo que hace la diferencia. Entonces nos encontramos ante la imperiosa necesidad de ver qué carajo hacemos con ese sentimiento de impotencia donde soy yo «la pobrecita» o «el pobrecito».

 

Cortesía

Veamos algunas frases identificadoras que utilizamos cuando nos sentimos victimizados:

  • Es que a mi nadie me ayuda, nadie me entiende.
  • Claro, como yo fui abandonado no tuve las mismas oportunidades.
  • Si mi papá me fuera ayudado más, si me fueran dado más.
  • Es difícil para mí porque todo el mundo me utiliza, nadie me valora.
  • Para tí es más fácil porque  tu eres linda, estás casada, yo no tuve esa suerte.
  • Las personas siempre me engañan.
  • El problema es que soy inmigrante, entonces estoy en desventaja.
  • Todo está en mi contra, nadie me quiere.
  •  Mis padres no me aceptan.
  • Si la vida no fuera tan injusta conmigo.
  • Estamos presos por el sistema, este país es el problema.

¿Te suenan?, ¿verdad que en algún momento nos hemos escondido detrás de este papel para conseguir afecto? es que toda víctima necesita victimarios y super héroes. A mí me pasó esto durante mucho tiempo y hace un par de años logré identificar que yo me colocaba a mi misma en esta posición.  Y a veces esa  condición quiere volver, retomar mis impulsos e inventar un problema que sólo existe en mi cabeza. ¿Cómo hice antes para darme cuenta? pues me analice mucho, me observe, cuestioné lo siguiente: por qué estoy triste, por qué lloro tanto, qué fue lo que me hicieron que me hace sentirme así, qué guardó dentro, y lo más importante cómo cambio esto que siento.

Te explico por qué hay que superar esta etapa nebulosa, resulta que este estado te paraliza, esta actitud es un truco de la mente para darle el control al ego, es decir, es una manifestación egocéntrica, donde ágilmente hay que «echarle la culpa» a alguien más y así no debo hacer yo ningún ejercicio de introspección, de evaluación interna, auto critica, para finalmente superar ese dolor causado por un hecho específico.

Mientras se es una víctima no se puede ser más nada, no hay poder de decisión, ni determinación, no se alcanzan las metas ni los objetivos propuestos, por eso es tan determinante soltar el dolor, entender que cada uno va haciendo lo mejor que puede con lo que tiene y a fin de cuentas quiénes somos para juzgar a los demás.

Pasos para transformar tu identidad

1. Quién eres tú, define tus virtudes y defectos, pero con honestidad.

2. Quién quieres ser, no es tener ni hacer, sólo ser.

3. Construye un hábito nuevo cada mes que te acerque a tu ser ideal.

4. Gratitud. Dar gracias por cada cosa, situación le da la vuelta a cualquier punto de vista. Agradece tu vida, tus órganos, tu respiración, cada pequeña cosa que puedas imaginar. Créeme, la gratitud es la clave.

5. Estado presente. En el pasado hay dolor, apego, y en el futuro expectativa. Abraza el presente, enfoca toda tu energía en lo que sí puedes hacer en este momento.

6. Perdón. Ya pasó y sigues aquí. Eres un ser humano, fallas al igual que todos, perdónate y se igual de generoso con aquellos que te han lastimado. El perdón es tan liberador y poderoso como la gratitud.

7. Trabaja en los procesos. Son los pequeños pasos los que te conducen a los resultados, no hay beneficios sin sacrificios, es ese poquito de cada día lo que marca la diferencia al final del camino.

 

Cortesía

 

Se muy bien que no es fácil, lo expresó desde la experiencia y aunque muchas veces han ocurrido cosas indeseables, muchas otras yo causé esas malas experiencias. Se que hay duelos, pérdidas, desamores, apegos y ausencias que marcan el alma, pero cariños míos, el sentido es ser felices y estamos en la obligación de ayudarnos a alcanzar esa paz que tranquiliza cualquier tormenta.

Una vez que hemos hechos las pases con nosotros mismos y aceptamos muy dentro que sí  nos hemos estado victimizando entonces logramos transformar esa actitud mental y hasta ayudamos a nuestro entorno de forma indirecta, te lo digo porque al ver esta realidad  y superarla ya no nos sentimos identificados con otras víctimas, inclusive llegas a darte cuenta que inconscientemente has elegido rodearte de otras personas victimizadas, vibras diferente, eres diferente,  una vez que se cae la venda de tus ojos el camino del despertar en imposible de frenar, yo lo llamo constante evolución, es mágico, una experiencia profundamente retadora pero que me lleva #DeAmoresConLaVida.

Astrid Fabiola.

  1. Me encantó me sentí super identificada con tu artículo Astrid,reconozco que a veces no quiero aceptar que es mi culpa por miedo etc .
    Y la gratitud es la clave 😊 e igual que el perdón

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