A mi amiga con dependencia emocional

A mi amiga con dependencia emocional

Por alguna razón un día abriste tu corazón al amor, de ser la buscada, la necesitada, la pretendida te convertiste en la cazadora, en la que siempre espera por alguien, la que propone, la que está desesperadamente buscando afecto. Te ves al espejo y te preguntas cómo paso esto.

Existen muchas razones de por qué se es una persona con dependencia emocional, algunas veces se trata de un modelo aprendido del entorno otra veces es un estado de mental que nace en la carencia. El dependiente cree que necesita de alguien más para lograrlo todo, porque es posible que le hayan hecho creer en el pasado que no podía alcanzar las cosas por sí mismo.

Qué es un dependiente emocional

Un dependiente emocional es una persona con un estado mental o físico que necesita determinado estímulo para lograr un sentimiento de bienestar, así lo definen los expertos en psicología, es cuando necesitas escuchar de alguien más el reconocimiento, es cuando no logras dormirte sin escuchar la voz del ser amado, cuando no disfrutas un paseo o viaje con amigas o familiares simplemente porque “te hace falta alguien”.

Se puede querer sin extrañar, se puede extrañar sin necesitar y se puede necesitar sin amar, el detalle está en que si necesitas de la reafirmación de amor de alguien más es posiblemente porque tú te estás debiendo amor, si necesitas a alguien más para disfrutar una película en el cine quizás no te guste tanto tu propia compañía. Quizás es simple temor a la soledad. Si esto te pasa tienes la increíble oportunidad de aprender a disfrutar de tu compañía eterna, tu misma. Te lo mereces, te lo debes, una vez que alcanzas a entenderlo es absolutamente liberador y no necesitas una separación, ruptura, divorcio o duelo  para iniciar este camino de independencia emocional. Si es voluntaria la decisión entonces duele menos, no nace del trauma sino de la buena voluntad y del amor propio.

Dependencias familiares

Por estas fechas en el año 2017 mis padres emprendieron un viaje a Panamá para ir a la boda de mi primita Isabel Cristina, ellos iban felices al encuentro familiar, ilusionados de estar presentes en una fecha tan especial. Yo, desde Costa Rica estaba feliz por ellos, todos ellos. Pero dentro de mí estaba muy triste por conseguirme sola al llegar a casa, mi esposo trabajaba hasta tarde, el silencio me atormentaba y lloraba mares como si hubiese perdido a mis padres, estaba reviviendo mi dolor al partir de Venezuela. Al verme tan desconsolada sin razones reales entendí que estaba enferma, que no era sano lo que estaba sufriendo. Decidí hacer algo al respecto y llegó  Sugar, el gato,  al hogar. Lo que hice fue sustituir una ausencia por otra, jajajaja. Nada como un gato para enseñarte a no ser un dependiente emocional. Ellos vienen cuando quieren, hacen lo que quieren, no son tuyos, compartes la vida con él y vas a tener que aprender a amar en libertad.

Apego

Dicen los maestros espirituales, los orientales, que el apego es la principal causa de sufrimiento en la vida de las personas, sentir que todo es nuestro, “mi casa”, “mi carro”, “mi carrera”, “mi trabajo”, “mi esposo”, “mis padres”, “mis hijos”, todo es posesión. Nuestra cultura occidental nos forma desde niños a que la felicidad está directamente ligada a ser dueños de cosas y de personas. Nada más alejado de la realidad, todo nos es prestado, todo es temporal, es por eso que estamos en la obligación de hacernos consientes de esto para evitarnos el sufrimiento, para cambiar atadura por libertad. ¿Cuesta? ¡Por supuesto, mucho! Obliga a incomodarse, a replantear el sentido de la vida, evaluar si estamos empeñados en solo “tener” cosas materiales por el simple hecho de que es necesario encajar en la sociedad.

Amar es retador, exige primero construir un ser humano equilibrado, lleno de paz, capaces de complacernos nosotras mismas, tenemos que ser felices primero solas para luego poder ofrecer esa persona que eres a un ambiente compartido de bienestar mutuo.

Recomendaciones

  • Tu felicidad depende únicamente de ti misma, entretenerte no debe depender de la compañía de nadie mas.
  • Trabaja en tus gustos, haz algo que te apasione.
  • Invierte en ti, tu crecimiento personal y profesional.
  • No te abandones, tus hijos crecerán y harán sus vidas. Guarda espacio para cuidar de ti.
  • Cultiva tus amistades.
  • Trabaja en soltar el control. Tu pareja es una compañía, no es tu obligación controlarla, motivarla siempre, castigarla o cuestionar todo lo que hace.
  • Aprende a conocerte, amarte  aceptarte y perdonarte.

Las conferencias de estas dos mujeres me han ayudado mucho, y te las comparto con la fe de que puedan ayudarte mucho a ti también.


https://youtu.be/rk97oUE_kHM

    Te abrazo amiga bella, te entiendo y te acompaño en este camino, sé que juntas iremos superando cada reto que nos presente el camino para vivir “DeAmoresConLaVida”.

     

    Astrid Fabiola

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